
Usar «Sir» o no usar «Sir»…
octubre 2, 2018
Manual de Protocolo del Leatherman, por John D. Weal
mayo 6, 2019Todavía sigo volando del viaje del pasado fin de semana en Amberes. Acaba de terminar el Leather & Fetish Pride Belgium, ha sido el primer evento al que he asistido como esclavo con collar, disfrutando del ambiente mientras me esforzaba al máximo en servir a mi Amo, un fin de semana de 24×7 que me permitió disfrutar tanto de los Darklands como del fabuloso The Boots. ¡He estado feliz flotando en el subespacio todo el fin de semana!
Desde Londres el año pasado han pasado bastantes cosas, esa fue mi última fiesta siendo un cerdo salvaje desatado, yendo por ahí como un lobo solitario persiguiendo ovejas. Ahora estoy collarizado, ganado con dolor y trabajo duro en un par de sesiones muy intensas en Barcelona con mi Amo.
Soy muy ritualista. Tras expresar mi firme deseo de empezar a adoptar algunas tradiciones, mi Amo me regaló el libro de John D. Weal Manual de Protocolo del Leatherman, un regalo especial de cumpleaños que incluía un papel donde mi Amo había escrito unas primeras reglas que yo iba a aprender y seguir cada vez que nos reuniéramos, y me sentí muy feliz y comprometida con ello.
El libro, además del significado especial que tiene para mí como regalo de mi Amo, resultó ser una revelación, ya que explica el contexto de los protocolos de la Vieja Guardia. Mientras lo leía pude comprender por fin muchos aspectos que desconocía y que estaban relacionados con las estructuras humanas basadas en la jerarquía: a pesar de que la influencia proviene del trasfondo militar de aquellos hombres homosexuales que regresaban de la II Guerra Mundial, pude correlacionar fácilmente la misma dinámica con las artes marciales, un área que exploré hace unos años, con similitudes en cuanto a los rangos, los métodos de entrenamiento, el secretismo en torno a las técnicas y cómo se transmiten entre los miembros de una Casa que se han ganado su lugar y la confianza entre iguales.
El libro incluye también una amplia sección en la que se recogen las normas que rigen las reuniones sociales según la experiencia del autor, con muchos detalles sobre algunos de los protocolos altos y bajos, así que estaba ansioso por aprender los que mi Amo había seleccionado como base de nuestra relación M/s, habiéndolos memorizado y puesto en práctica cada vez que nos habíamos reunido. Y Amberes iba a ser el lugar para ponerlos en juego, para que el Amo se sintiera orgulloso de su esclavo.
Pero tal vez ahora, mirando hacia atrás, creo que fui ingenuo al esperar que encontraría a mucha gente asistiendo a Darklands con esta mentalidad de vieja tradición. No me malinterpretes, al final la historia estaba ahí, en el espacio de juego creado entre los dos, que es lo que importa, y aún así pudimos reconocer a otros chavales teniendo ellos mismos una experiencia similar, lo cual fue refrescante. Pero Darklands era sobre todo un evento comercial, una feria donde los grandes proveedores vendían nuestros sueños y fantasías, y la gente guapa brillaba y se exhibía.
Por supuesto había espacio para el talento, con una zona de demostraciones de bondage, y un servicio de limpieza de botas realizado por auténticos profesionales, los bootblacks, que competían por el 1er concurso de bootblacks de Europa. Me impresionaron los cientos de cosas que llevaban para prestar un servicio adecuado, últimamente había estado fantaseando con la idea de aprender a limpiar botas correctamente y esos chicos me dejaron un poco intimidada y pensando que mejor seguir con otras formas de servir como mis masajes. Ser limpiabotas es, al fin y al cabo, una profesión con serias habilidades que hay que aprender.
The Puppeteer fue una agradable sorpresa, una actuación en suspensión de gran compenetración entre él y su boy, fue tan hermoso e intenso que sólo puedo recomendarte seguir a este tipo tan increíble y a su chico y que disfrutas del espectáculo si estás por aquí la próxima vez.
Descubrir The Boots era sin duda una de esas cosas largamente deseadas y que no defraudó en absoluto. Una verdadera perla que sobrevive al tiempo, y espero que durante más años, con 5 ó 6 pisos de ricones guarros para jugar, incluida una cruz, una moto que se ha montado de diferentes maneras para la que se hizo, zona de juegos húmeda y bastantes espacios con slings, muy cómodas por cierto. Recomendaría traer tus propios stirrups para disfrutar de toda la comodidad, sin embargo los slings eran tan cómodos que incluso sin ellos pude relajarme y disfrutar mientras apoyaba los pies en las cadenas. Especialmente destacable la planta superior, con un sling sobre una tumba, un inesperado toque macabro perfecto para los que tienen un retorcido sentido del humor.
Siempre recordaré este primer viaje a Amberes por muchos momentos, desde las escenas privadas entre las paredes del apartamento, hasta el vuelo de fisting experimentado en un sling muy cómodo en el sótano de The Boots en una conexión intensa, y para la elección de Mr Leather Bélgica, un gran espectáculo, en un gran escenario con gran ceremonia, muy impresionante cuando todos los Misters y los puppies fueron llamados al escenario para reconocer el momento del ganador. Pero por encima de todo esto, siempre guardaré en mi memoria el viaje ininterrumpido al subespacio con mi Amo que me hizo sentir tan realizado, feliz y agradecido.





